El arzobispo Joan Planellas, continuando con la visita pastoral a la Unidad pastoral de Llorenç del Penedès – L’Arboç, se encontró, el viernes día 20 de febrero, con los representantes de la comunidad Acueducto de Llorenç del Penedès. Se trata de una comunidad cristiana centrada en el acompañamiento espiritual y emocional en el ámbito de diversas confesiones cristianas.
Posteriormente, se reunió con el grupo de catecúmenos adultos de la Unidad pastoral que se preparan para recibir los sacramentos de la iniciación cristiana. En este sentido, se constató la presencia de procesos personales de búsqueda espiritual y de conversión, en los que la fe cristiana se ha convertido en un camino de sentido y de verdad. El Sr. Arzobispo subrayó la importancia de la comunidad como espacio indispensable para el crecimiento de la vida cristiana, más allá de una vivencia individual o sociológica de la fe.
Por otro lado, este encuentro con los catecúmenos también puso de manifiesto la necesidad de renovar el lenguaje y la propuesta pastoral en un contexto de creciente ignorancia religiosa, reforzando el testimonio, la fraternidad y la esperanza, así como el compromiso con la acogida y la solidaridad hacia las personas en situación de vulnerabilidad.
Finalmente, esta jornada cerró con un rato de oración de estilo Taizé, organizada y amenizada por la comunidad cristiana de Llorenç del Penedès, que tuvo lugar en el oratorio de la Parroquia.
En cuanto a los actos del domingo día 22 de febrero, el arzobispo Juan visitó las dependencias parroquiales de Santa Maria de la Bisbal del Penedès y, posteriormente, presidió la misa estacional en la iglesia parroquial, con la asistencia de cincuenta feligreses. En la homilía, recordó que la visita pastoral es una oportunidad para fortalecer las piedras vivas de la comunidad y, con motivo del tiempo cuaresmal, invitó a «vivir la pedagogía del desierto como un camino de conversión y libertad interior».
Ya por la tarde, el Sr. Arzobispo visitó la iglesia de Santa Maria dels Àngels del Papiolet, donde compartió unos momentos de oración y fraternidad con los miembros de esta comunidad. Además, destacó la belleza y buena conservación del templo y dio un mensaje de ánimo y renovación a la comunidad cristiana.








