Cada año, los diez obispados con sede en Catalunya celebran, durante el mes de noviembre, la Cadena de oración por las vocaciones. En esta ocasión, el lema escogido es «La vocación, fuente de vida», que se inspira en el mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de la Juventud de este pasado verano.

En el caso de la archidiócesis de Tarragona, los días asignados para sostener la oración para las vocaciones sacerdotal, religiosa, matrimonial y en el laicado comprometido son el 1, el 11 y el 21 de noviembre. En este sentido, la Delegación diocesana para las vocaciones hace un llamamiento a las parroquias, comunidades, grupos pastorales y fieles de la archidiócesis para dedicar un tiempo a la oración por las vocaciones, ya sea de forma comunitaria, familiar o personal.

Para poder unirse a esta convocatoria, puede escribir al correo [email protected] indicando el día y el rato que dedicará a orar por las vocaciones tan necesarias para nuestra Iglesia.

El obispo Salvador Cristau, responsable de los seminarios y la pastoral vocacional de la Conferencia Episcopal Tarraconense, en el mensaje para esta Cadena de oración recuerda que «vivimos por lo general unos tiempos no fáciles en cuanto al tema de las vocaciones […], pero , precisamente por eso, es un tiempo para ejercitar y crecer en la fe y la esperanza y para perseverar en la oración».

Por su parte, el delegado diocesano para las vocaciones, Mn. Robert Otaba, ha expresado que «el papel de la cultura vocacional en nuestra archidiócesis y particularmente en la Delegación para las vocaciones quiere estar al servicio de la animación, el discernimiento y el acompañamiento de las personas en el descubrimiento de la llamada que les hace el Señor».

Mn. Otaba también invita a «orar al dueño de los sembrados para que envíe más segadores», una oración «que nos hace tomar conciencia como comunidad de que las vocaciones vienen de Dios y nosotros debemos cuidarlas».