Un grupo de cincuenta feligreses del arciprestazgo del Baix Penedès peregrinaron, el pasado miércoles día 6 de diciembre, a Bellpuig, coincidiendo con el Jubileo dedicado al Santo Cristo de Bormio.

La jornada empezó con la celebración de la eucaristía, que fue presidida por Mn. Abel Trulls, párroco de la Parroquia de Sant Nicolau de Bellpuig. Después de la misa, Mn. Trulls explicó los sentidos del Jubileo y el motivo de tener la imagen del Cristo de Bormio, que fue llevada a la villa en 1623 para salvarle de la persecución iconoclasta calvinista del norte de Italia.

El Santo Cristo actual data de 1953, puesto que la talla original fue destruida durante la guerra civil. En este sentido, uno de los promotores de este segundo regreso del Santo Cristo de Bormio a Bellpuig fue el entonces obispo de Segorbe, Mons. Josep Pont i Gol.

El encuentro siguió con la visita al convento de Sant Bartomeu, que había sido residencia de los padres franciscanos y, después de la desamortización, en 1835, fue de los padres paúles hasta finales del siglo XX.

Tras el almuerzo de hermandad se visitó la exposición de los misterios que salen en la procesión de los Dolores, una verdadera efeméride en la villa de Bellpuig que se celebra el viernes antes del Viernes Santo.

La salida, religiosa y cultural estrechó los vínculos entre las diferentes parroquias del arciprestazgo del Baix Penedès.