El sábado 17 de mayo se celebró en el Seminario, Casa de Cultura, la Asamblea Diocesana 2025, presidida por el arzobispo Joan, en la que participaron cerca de 140 personas provenientes de los arciprestazgos, de diferentes movimientos y asociaciones de fieles, así como de las delegaciones y secretariados de la archidiócesis.

La jornada comenzó con la presentación de la evaluación de las prioridades pastorales 2022-2025 —que finalizan este curso—, con el grado de cumplimiento de cada línea y sus acciones, y la propuesta de nuevas líneas pastorales para el próximo trienio 2025-2028, la cual fue validada por los participantes por mayoría absoluta.

El arzobispo Joan, en sus palabras de bienvenida, agradeció la numerosa presencia de clérigos, consagrados y laicos en una jornada que calificó como «de gran importancia para afrontar nuestro presente y el futuro inmediato como Iglesia, para ir un poco más unidos y fraternales». El Dr. Planellas resaltó que «para hacer un proyecto común —como son las nuevas propuestas pastorales— se necesita disponibilidad, armonía y fraternidad». A continuación, hizo referencia a la expectación creada tras la elección del papa León XIV: «A nivel mundial se está esperando la voz de la Iglesia porque el mundo se está quedando sin referentes morales y éticos, y nosotros» —dijo— «lo que podemos aportar son, precisamente, esos referentes: la experiencia profunda de humanidad de la Iglesia, como dijo san Pablo VI durante su primera visita a la ONU, y esa es la esperanza que tenemos.» El arzobispo Joan animó a los participantes de la Asamblea y les recordó que «cuando sabemos escucharnos unos a otros es cuando el Espíritu Santo actúa».

A continuación, el provicario para la pastoral, Mn. Joan Àguila, hizo pública la evaluación de las prioridades pastorales del trienio que ahora finaliza, y seguidamente presentó la nueva propuesta en la que ha estado trabajando el Consejo Pastoral Diocesano para los próximos tres años, y que tiene como objetivo general «animar la vida de cada uno de los miembros de la Iglesia de Tarragona para que la vivan como una vocación, como respuesta a la llamada constante que Dios nos hace, favoreciendo la promoción de los diversos caminos vocacionales», dijo. Mn. Joan recordó que este objetivo nace del congreso sobre las vocaciones que se celebró el pasado mes de febrero en Madrid, «y que la archidiócesis de Tarragona quiere que esté en su horizonte pastoral».

En la segunda parte de la Asamblea, los participantes se reunieron en grupos para plantear diferentes propuestas de acciones para cada una de las líneas propuestas, que son cuatro: Comunión, como respuesta a la llamada de Dios a estar con él; Misión, como respuesta a la llamada a predicar; Participación, respondiendo a la llamada a caminar juntos; y Formación, en respuesta a la llamada que nos hace la archidiócesis a participar en procesos formativos y de crecimiento en la fe.

La nueva propuesta pastoral trienal terminará de tomar forma para comenzar a desplegarse en la archidiócesis a partir del próximo curso pastoral 2025-2026 con la aportación y validación de los grupos de trabajo de la Asamblea. La jornada finalizó con una comida de fraternidad.

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