El pasado jueves día 29 de febrero, el aula magna del Ateneu Universitari Sant Pacià (AUSP) acogió el acto de homenaje al Dr. Armand Puig i Tàrrech, a quien se les entregó la medalla ad honorem de la institución, coincidiendo con el Día de las Facultades.
El acto comenzó con la intervención del cardenal de Barcelona y Gran Canciller del AUSP, Mons. Juan José Omella, quien reconoció que «detrás de este proyecto académico encontramos, desde hace casi veinte años, a una persona con tenacidad», refiriéndose al Dr. Armand Puig.
Por otra parte, el Dr. Joan Torra, prorector del Ateneu, destacó que «en el papel de primer párroco de la AUSP, ha abierto camino, siendo la cabeza de una cordada de fidelidad a la misión evangelizadora desde este mundo universitario que la Iglesia le encargaba». En este sentido, expuso que el nombramiento de Mn. Puig como presidente de la Agencia de la Santa Sede para la Evaluación y la Promoción de la Calidad de las Universidades y Facultades Eclesiásticas (AVEPRO) «nos honra y nos alegra como reconocimiento de la muy buena labor que ha estado haciendo».
Por su parte, el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, recordó la impresión de un «hombre apasionado con la Palabra de Dios y en transmitirla» que le dio Mn. Armand Puig, con quien le une una buena amistad, cuando le conoció. Así, afirmó que podía constatar «que la experiencia acumulada en la dirección de este Ateneu le aporta la inteligencia y la pasión por desarrollar competentemente esta importante misión de dirigir el AVEPRO», y le agradeció, en nombre del Dicasterio, el haber dicho «sí a la llamada del Santo Padre para servir a la Iglesia universal velando por la calidad de sus instituciones académicas que se dedican a la tarea teológica».
El Dr. Agustí Borrell, biblista, fue el encargado de realizar la laudatio del Dr. Armand Puig, durante la cual destacó algunos de los aspectos más importantes de la larga trayectoria del presbítero selvatano, como la extensa formación, especialmente su doctorado en Ciencias Bíblicas, su vinculación con la Comunidad de Sant’Egidio, su larga actividad docente, así como la «proliferación de sus intervenciones orales y escritas en ámbitos de todo tipo», su afición musical, el papel primordial que tuvo en la publicación de la Biblia Catalana Interconfesional y como «siendo decano de la Facultad de Teología de Catalunya hizo manos y mangas para dar forma y vida al Ateneo».
Por último, el acto finalizó con la intervención del homenajeado, el Dr. Armand Puig i Tàrrech, quien glosó, a partir de una comparación con las diferentes partes de un castillo, como fue el proceso de creación y consolidación del Ateneo Universitario Sant Pacià, una institución que «ha hecho visible la capacidad de la Iglesia de ser el palo de pajar de tantas realidades sociales y de tantas reflexiones que deben conducir a la creación de nuevos paradigmas».
El Dr. Armand también aprovechó para hacer un «agradecimiento gozoso y fiel al Santo Padre» y expresar «mi deseo de contribuir a la necesaria calidad de las universidades y facultades eclesiásticas» al frente del AVEPRO. «Un buen augurio me sale del corazón y es éste: Ateneu querido, ad multos annos», zanjó.








