Cerca de un centenar de personas participaron, el sábado día 11 de mayo, en la Asamblea sinodal diocesana que el Equipo diocesano del Sínodo convocó para trabajar los resultados de la última fase de consulta y discernimiento de este Sínodo sobre la sinodalidad, que ha girado en torno al Informe de síntesis de la primera sesión de la Asamblea general del Sínodo de los Obispos.
La jornada empezó con unas palabras de bienvenida del arzobispo Joan Planellas, quien recordó que «estamos haciendo camino todos juntos, a la escucha de la voz del Espíritu, en nuestras comunidades», un camino que «exige un proceso de conversión personal y comunitaria» para «resituarnos en la vida de la Iglesia, cada uno en su misión», dijo.
Después de estas palabras iniciales y de una oración para invocar al Espíritu Santo que dirigió Mn. Joan Àguila, vicario general de la archidiócesis, la Asamblea continuó con la intervención de Mn. Santiago Soro, vicario episcopal para las personas, que presentó el estado actual de realización de las prioridades pastorales de este curso 2023-2024. En este sentido, señaló que el objetivo principal es la implantación y el desarrollo de las Unidades pastorales en toda la archidiócesis, y que se está trabajando en el conjunto de objetivos de los cinco ámbitos para alcanzar, en conjunto, la puesta en marcha de todas las UPA.
Por otra parte, también participó en la jornada la Hna. Jolanta Kafka, misionera claretiana de la comunidad de Reus. La Hna. Kafka participó, como madre sinodal, en la primera sesión de la Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, y en su intervención pudo exponer su testimonio directo en ese proceso sinodal. Así, explicó todo el recorrido del Sínodo hasta el momento actual y destacó tres bienes que el proceso ha dado a la Iglesia: «Hacer de la Iglesia una casa en la que toda la diversidad tiene su lugar, la conversación en el Espíritu como don que la Iglesia nos regala para el encuentro, la búsqueda compartida y la escucha, y el equilibrio dinámico en el seno de la Iglesia».
Presentación de las aportaciones al Informe de síntesis
Mn. Jordi Vila, miembro del Equipo diocesano del Sínodo, fue el encargado de presentar los resultados de esta nueva fase de participación y discernimiento que la Iglesia ha abierto en torno al Informe de síntesis de la primera sesión de la Asamblea del Sínodo. En primer lugar, dio los datos de participación a la archidiócesis: tres comunidades religiosas, cuatro asociaciones laicales, cinco delegaciones y organismos diocesanos y nueve parroquias y unidades pastorales han presentado sus aportaciones.
Una vez recibidas todas las respuestas al cuestionario, el Equipo diocesano del Sínodo las sintetizó en un solo documento. En primer lugar, las tres prioridades que se han escogido de entre los veinte temas del Informe de síntesis han sido Los pobres y la gente sencilla, protagonistas del camino de la Iglesia, destacando la necesidad de armonizar la vida de fe y el compromiso social; Las mujeres en la vida y en la misión de la Iglesia, resaltando la voluntad de participar en el proceso de formación del clero y en los servicios y ministerios de la Iglesia, y Una Iglesia que escucha y acompaña, tema sobre el que es ha detectado la necesidad de fomentar el acompañamiento espiritual.
En estos tres temas que se han indicado como prioritarios se ha propuesto la creación de un proyecto de formación para el acompañamiento con tres niveles: los grupos parroquiales de acogida y acompañamiento, la revisión de los presupuestos diocesanos desde la pobreza evangélica y la revisión de la Ratio fundamentalis para incluir a las mujeres en los procesos de formación para el sacerdocio.
En cuanto a la corresponsabilidad en la misión de todos los miembros del pueblo de Dios, se propone que es necesario procurar la paridad entre hombres y mujeres en los organismos diocesanos y los grupos de trabajo, que es necesario establecer una formación común para las diferentes vocaciones de la Iglesia y que es necesario ser creativos para promover espacios de participación donde los jóvenes puedan participar.
Sobre los procesos de discernimiento y modelos de relación que se quiere promover, se pide velar por que cada parroquia, unidad pastoral, arciprestazgo y diócesis tenga su consejo pastoral, así como incorporar la conversación en el Espíritu en los procesos pastorales de decisión y promover la cultura digital para apoyar la misión de la Iglesia.
Y, finalmente, en este documento que recoge todas las aportaciones también se habla de la creación o renovación de órganos de corresponsabilidad, especialmente en torno a la celebración de asambleas parroquiales participativas y el fomento de la cultura de transparencia, y la introducción de un ministerio que potencie la pastoral del Primer anuncio y la acogida, la escucha y el acompañamiento espiritual.
Una vez presentadas estas conclusiones, los participantes en la Asamblea se repartieron en varios grupos para trabajar, a través del método de la conversación en el Espíritu, las prioridades pastorales de este curso a la luz de esta síntesis de todas las propuestas que han aportado los diferentes grupos sinodales de la archidiócesis.
Cada uno de los grupos, después de haber hecho la conversación en el Espíritu, pusieron en común aquellas propuestas o cuestiones que habían tratado. Finalmente, para cerrar la jornada, el arzobispo Joan dirigió unas últimas palabras en las que agradeció el compromiso de todos los participantes y los alentó a seguir haciendo «este trabajo de tú a tú, con el corazón y con el espíritu joven». Una oración final y la comida fraternal cerraron este encuentro sinodal.








