Durante este verano, la iglesia parroquial de Santa Maria de Siurana ha podido reabrir al público para su visita. Esto ha sido posible gracias a la adecuación que se ha llevado a cabo en algunos espacios de este templo románico de los siglos XII y XIII, como el campanario, al que se puede acceder para observar el entorno natural del Montsant.

Para atender al centenar de visitas diarias que ha tenido esta iglesia, dos de los seminaristas de la archidiócesis de Tarragona han velado para que pueda estar abierta desde las once de la mañana hasta las seis de la tarde. De esta forma, el objetivo de la apertura ha sido dar a conocer el patrimonio histórico y cultural de la iglesia y también el mensaje religioso inherente a este lugar de culto.

Mn. Josep Maria Gavaldà, párroco in solidum y moderador de la Parroquia de Santa Maria de Siurana ha valorado muy positivamente la apertura del templo y contempla la posibilidad de mantenerlo durante los fines de semana de los meses de invierno.

A lo largo de la historia, la extendida devoción a la Mare de Déu de Siurana, antiguamente venerada bajo la advocación de la Mare de Déu de l’Aigua, ha llevado fieles de todas partes a celebrar rogativas en torno a esta imagen de María pidiendo la lluvia y buenas cosechas. Todavía hoy, cada 9 de mayo se celebra la fiesta del Jubileo de Siurana, un día instituido por el papa Inocencio XI en 1682, y que incluye la eucaristía en el templo parroquial y la procesión con el Santísimo Sacramento hasta los escombros del antiguo castillo, desde donde se bendicen los términos de la comarca del Priorat.