Se desarrolla a la luz de tres elementos que pueden configurar el espíritu del trabajo eclesial en el momento presente: los documentos y resoluciones del Concilio Provincial Tarraconense de 1995 —que este año 2020 se celebra vigésimo quinto aniversario—, las enseñanzas del Concilio Vaticano II y el proyecto pastoral del papa Francisco. «Conscientes del presente eclesial que estamos viviendo», expresa Mons. Planellas, «queremos hacer una mirada al futuro, auscultando la voz del Espíritu, volviendo a empezar a partir de Dios».








