Unos sesenta feligreses que forman la Unidad pastoral de la Mare de Déu de la Pineda, integrada por las parroquias de La Canonja, Salou y Vila-seca, celebraron, el pasado jueves día 1 de mayo, la peregrinación jubilar en la Catedral de Tarragona.
La jornada empezó en el exterior de la Catedral, donde Mn. Antoni Pérez de Mendiguren, canónigo y párroco in solidum, les explicó los elementos de la fachada. Ya en el interior, les guió en un itinerario espiritual que empezó en el baptisterio y continuó por las capillas de Santa Tecla y de Sant Fructuós, la cruz jubilar y les capillas de la Mare de Déu del Claustre y del Santísimo Sacramento.
En cada uno de los lugares se cumplieron las disposiciones necesarias para obtener la gracia jubilar: recibir el sacramento de la penitencia, participar de la sagrada Comunión, profesor la fe con la recitación del Credo, rezar por las intenciones del Santo Padre en la oración del padrenuestro y realizar una obra de caridad. Así, en la capilla del Santísimo Sacramento tuvieron lugar las confesiones y la celebración eucarística.
La peregrinación, una buena ocasión para avanzar en la fraternidad y la unión de las comunidades cristianas que forman esta Unidad pastoral, cerró con una comida fraternal en el Seminari. Casa de Cultura.








