Del 26 de enero al 1 de febrero, las diócesis catalanas celebran la novena edición de la Semana de la Biblia, que este año tiene como lema las palabras del salmista «Confío en tu palabra». Para saber más sobre esta iniciativa, esta semana conversamos con la directora del Secretariado diocesano para la animación bíblica, Maria de l’Esperança Amill Rocamora.

—¿Por qué es importante dedicar una semana especial a la Biblia, a la Palabra de Dios?

Bien, la Biblia no es sólo un libro, sino que es la Palabra de Dios, esa palabra viva y eficaz que ilumina nuestro camino. Dedicar una semana a la Palabra, a la Biblia, es una forma de remarcar la importancia que la Palabra tiene para la vida de todos los cristianos.

—Necesitamos aprender mucho de la Biblia, especialmente a las generaciones jóvenes.

Sí, bueno, a los más jóvenes y a los mayores también. Nos encontramos con que sí, que quizás de nombre nos suene a la gente mayor estas historias antiguas, pero como si fueran historias que nada tienen que ver con nosotros. Entonces, sólo coger la Biblia, leer los textos y, como hacía María, que guardaba todas estas cosas en su corazón y las meditaba, nosotros debemos acercarnos a la Palabra leyéndola y haciéndola nuestra. A ver, qué es lo que nos dice en nuestra vida. Algo como Jesús con los discípulos de Emaús que hizo que se abrusara en su corazón. Pensamos que con los jóvenes sí. Por eso también está puesto desde el Secretariado Interdiocesano de Catequesis, la Escuela cristiana…, para hacer posible que también desde muy pequeños nuestras comunidades cristianas, desde nuestras catequesis, vayan cogiendo, leyendo y comprendiendo que no es una palabra externa, sino que es una Palabra de Vida.

—¿Por qué aprender a leer la Biblia? ¿Necesitamos que nos preparen previamente para no leerla de una manera literal?

Lo que necesitamos es prepararnos como creyentes y hacer esta lectura creyente de la Biblia. Debemos tener presente que no es un libro cualquiera, sino que es la Palabra de Dios revelada. Y, por tanto, a partir de ahí, ¿cómo hay que acercarse? Lo mejor es que haya alguien que te acerque, que te ayude. Es bueno que haya esta escuela de la Palabra, diríamos, que nos ayude, poco a poco, a ir entrando. Entonces, hay muchas formas diferentes de acercarse a ellas. Desde esa experiencia vital que te lleva a abrir la Biblia, a esa lectura continuada del Evangelio que vamos haciendo cada domingo, los grupos de estudio de la Palabra, los ratos de oración alrededor de la Palabra… Por tanto, hay muchas maneras diferentes de acercarse a ella y lo bueno es que podamos ir ofreciendo este método, pero sobre todo de hacerte tuya la Palabra.

—¿Cómo se instituyó la Semana de la Biblia?

El papa Francisco, cuando acaba el Jubileo de la Misericordia, en la carta apostólica Misericordia et misera, dice que sería bueno que cada comunidad dedicara un domingo a renovar ese compromiso en favor de la difusión de la Palabra de Dios. Entonces, los obispos de la Conferencia Episcopal Tarraconense, el 25 de octubre de 2016 marcaron el primer domingo de Adviento, ya que es el cambio del año litúrgico, nuevo leccionario, como fecha para celebrar este Domingo de la Palabra. Tres años después, con la carta apostólica Aperuit illis, el papa Francisco marca este tercer domingo de durante el año por toda la Iglesia universal. A partir de ahí es cuando toda la Iglesia celebra este día. En nuestro país, los obispos de la CET acuerdan dedicar toda una semana a la Palabra de Dios para que penetre en nuestros corazones e ilumine nuestro camino.

—Más allá de esta semana, ¿qué propuestas se ofrecen durante el año?

Durante el año, desde Tarragona, tiene distintas opciones. Uno es los cursos bíblicos por correspondencia que se ofrecen desde el Secretariado de Animación Bíblica. También están los cursos bíblicos de verano que se realizan conjuntamente con la Associació Bíblica de Catalunya y el Institut de Ciències Religioses Sant Fructuós. Y después también hay algunas de las asignaturas que se ofrecen desde el INSAF que son materias bíblicas que se pueden cursar como alumnos ordinarios del Instituto, pero que también pueden matricularse como alumno oyente. Este segundo cuatrimestre, por ejemplo, existe una introducción al Antiguo Testamento y hay también otra materia relacionada con las mujeres en los textos evangélicos y otra, que es una introducción a la arqueología bíblica.

​Entrevista publicada en el Full dominical del 26 de enero de 2025 (n. 3907)