Se dice que María es la Madre de la Iglesia. Pero, ¿qué es, o quién es la Iglesia? Según la experiencia del beato Francisco Palau y la doctrina de la Iglesia: «La Iglesia no es sólo un grupo de personas organizadas y gobernadas por un papa, unos obispos y fieles que quieren vivir el Evangelio que predicó Jesús.»

Un siglo antes del concilio Vaticano II, el beato Francisco Palau hizo experiencia de la Iglesia como una persona viva, ya que Jesús, al hacerse hombre, quiso identificar a nuestra humanidad con la suya, transformándola, haciéndonos también a nosotros hijos de Dios en Él.

Jesucristo, al redimir a la humanidad, la incorporó a su mismo ser de hombre, haciéndola miembro de sus miembros como persona viva, siendo una sola cosa, por eso, el amor a Dios y al prójimo no se puede separar, es un único amor.

Y ahora nos preguntamos: ¿Por qué María es la Madre de la Iglesia? María es la Madre de Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, y Jesús es una sola cosa con la Iglesia. Por eso Jesús la entregó como Madre al apóstol san Juan en el momento culminante de su Pasión.

Según el beato Francisco Palau y el concilio Vaticano II, no hay un amor a Jesús, un amor a María y un amor al prójimo. Es todo un solo y un único amor, y esto es lo que constituye la Iglesia.

En 1964, al final del concilio Vaticano II, el papa Pablo VI, declaró oficialmente a María como Madre de la Iglesia, y en 1980, el papa Juan Pablo II invitó a todos los fieles a venerar a María como Madre de la Iglesia. Finalmente en 2018 el papa Francisco instituyó la memoria de María, Madre de la Iglesia, el lunes después de Pentecostés.

María, aceptando libremente la encarnación del Hijo de Dios en Ella, nos ofrece la Vida. Ella es la verdadera Madre de los vivientes; al contrario de Eva, que nos ofreció la muerte. Así pues, María es, sin duda, la Madre de la Iglesia.

Hna. Assumpció Ciuraneta Estadella, Carmelita Misionera Teresiana
Artículo publicado en el Full dominical del 25 de mayo de 2025 (n. 3924)