El Secretariado diocesano de asociaciones de Semana Santa organizó, el pasado sábado día 17 de febrero, el 2º Encuentro diocesano de cofradías, después de más de diez años de la primera edición. Fue una jornada en la que se hicieron presentes más de ciento veinte representantes de sesenta cofradías de toda la archidiócesis de Tarragona, entre miembros de las juntas, consiliarios y cofrades.

Arzobispo Joan: «Las asociaciones de Semana Santa han nacido para anunciar el Evangelio»

Tras la oración inicial, que dirigió Mn. Joan Àguila, vicario general de la archidiócesis, el arzobispo Joan Planellas ofreció la primera ponencia de la jornada en torno al encaje de las asociaciones de Semana Santa con las parroquias y la función de sus consiliarios. En primer lugar, destacó el interés de las cofradías «por hacer Iglesia y por hacer un trabajo evangelizador, sosteniéndonos unos a otros para poder llevar a cabo lo que somos y tenemos».

El arzobispo Joan introdujo el tema de la conferencia con unas premisas previas en las que recordó que todas las asociaciones y fundaciones de la Iglesia, entre las que se encuentran el conjunto de asociaciones de Semana Santa, «han nacido por anunciar el Evangelio» y, por tanto, todos sus miembros, creyentes o no, «deben respetar los valores y principios de la identidad católica, que es la razón de ser de la institución». «No podemos diluir la finalidad evangelizadora y la genuinidad de la propuesta positiva del mensaje cristiano», pidió. Así, también aseguró que «los dirigentes de las instituciones deben ser personas católicas», porque «la pérdida de este rasgo equivale a una pérdida de identidad». Por otra parte, Planellas alentó a los miembros de las cofradías a «no claudicar en la propuesta positiva de la fe cristiana», a «ser más militantes cristianos en las asociaciones de Semana Santa» ya «estar siempre listos para explicitar la fe, suavemente y con respeto».

Tras este preámbulo, el Arzobispo expuso que la finalidad de las cofradías «es promover el culto público de los misterios de la fe cristiana, especialmente los referidos a la pasión, muerte y resurrección del Señor» y también «la evangelización y el ejercicio de la caridad cristiana». «La Iglesia es el medio para llevar a los demás a la fe y sus asociaciones son un gran medio para hacer el primer anuncio a personas alejadas que tienen la gran oportunidad de vivir la fe por medio de sus asociaciones», dijo.

Referente a la vida eclesial de las asociaciones, Planellas recordó a los responsables de las entidades que «tienen una misión episcopal porque todas están erigidas por el Arzobispo y, por tanto, deben integrarse en la vida diocesana, cooperando pastoralmente en la misión común de toda la Iglesia a partir de una relación de comunión con la Vicaría de pastoral, los arciprestazgos, las Unidades pastorales y los rectores de las parroquias». En este sentido, destacó que «es necesario que cada asociación tenga un sacerdote de consiliario que proponga y explicite la vida diocesana y formas de colaboración con la vida de la Iglesia, acompañando espiritualmente y favoreciendo, promoviendo y coordinando los actos litúrgicos y de piedad y de formación cristiana».

En cuanto a su integración en las parroquias, el arzobispo Joan puso varios medios para conseguirlo, como la participación en la vida litúrgica y sacramental y en las catequesis, formar parte de los Consejos de las parroquias o UPA, coordinando con las parroquias la organización de los encuentros y actos de culto de las asociaciones, contribuir económicamente a las necesidades de las parroquias o implicarse en las propuestas de formación cristiana. Por último, Planellas dio unas últimas orientaciones concretas para las cofradías. Entre otros, pidió que se vele «por la comunión y la armonía de los miembros de las asociaciones y que se resuelvan los posibles conflictos por medio del diálogo fraternal», que se procure «que el culto público sea digno» o que «el espíritu penitencial y de ayuno que rige durante el tiempo de Cuaresma quede públicamente patente para todos los miembros de las asociaciones como un elemento más de pública evangelización».

Pedro Bofías, representante de UMAS: «Hay que ser conscientes de que hemos heredado un patrimonio muy importante»

La segunda parte del encuentro comenzó con la intervención de Pedro Bofías, ejecutivo de cuentas de UMAS, la mutua de seguros de la Iglesia, en Cataluña. Bofías recordó que «hay que ser conscientes de que hemos heredado un patrimonio de un valor histórico, artístico y religioso muy importante y tenemos la obligación de conservarlo».

En este sentido, presentó las diferentes opciones de mutuas que ofrece UMAS, tanto en lo que se refiere a la protección de las imágenes, los seguros para las actividades que se organizan o para accidentes de los cofrades y también las que hacen referencia a la responsabilidad civil de las juntas o para posibles ciberriesgos.

Mn. Albert Fortuny: «Los estatutos dan estabilidad a las asociaciones y deben estar actualizados y adaptados»

Por su parte, Mn. Albert Fortuny, promotor de justicia del Tribunal Metropolitano de Tarragona, ofreció una conferencia sobre la situación jurídica de las asociaciones de Semana Santa. En este sentido, expuso que el marco normativo de estas asociaciones de fieles es el Código de Derecho Canónico y el Código Civil. A partir de ahí, Mn. Fortuny desgranó tres aspectos del régimen jurídico: los estatutos, los tipos de asociaciones y el rol de la autoridad eclesiástica.

Por lo que respecta a los estatutos, Mn. Albert explicó que «son lo que da estabilidad a las asociaciones y deben estar actualizados y adaptados a la realidad concreta». En este sentido, deben recoger la finalidad y objetivos de la asociación, la sede, el nombre, los miembros, la organización u organismos de gobierno, la autoridad eclesiástica, el régimen económico y la administración de los bienes. También puede constar un preámbulo histórico, la vestimenta de los congregantes, los elementos distintivos, las diferentes secciones o el patrimonio cultural y artístico.

Por otra parte, Mn. Albert Fortuny expuso las tipologías de asociaciones de fieles: las públicas, las privadas y las llamadas parroquiales, además de otras tipologías como las semipúblicas, «que son la mayoría de asociaciones de Semana Santa», o las agrupaciones de asociaciones, y las asociaciones civiles. En estos últimos casos, remarcó que convendría formalizar convenios con la Iglesia o con las parroquias.

Por último, sobre el rol de la autoridad eclesiástica, habló sobre sus facultades institucionales:  «la concesión de la personalidad jurídica, la erección y extinción de asociaciones canónicas y la aprobación de los estatutos»; y sobre las facultades operativas: «el nombramiento o confirmación de miembros, el derecho y el deber de vigilancia y, en el caso de las asociaciones públicas, la jefatura superior en materia económica, la licencia para realizar algunos actos de administración y las medidas de intervención».

Mn. Joan Águila: «Una procesión es ser Iglesia en salida»

Para cerrar la jornada, Mn. Joan Àguila, vicario general para la pastoral, incidió en este ámbito en las cofradías. Así, recordó que las cofradías «no están enmarcadas sólo en el aspecto de la celebración de la fe, sino que también tienen una gran oportunidad desde el ámbito de la evangelización».

«Las procesiones son un anuncio, una interpelación a aquellos que no creen pero que, en un momento determinado, puedan decir “quizás Dios me está diciendo algo”, y ese primer anuncio también sois las cofradías», expresó. «Una procesión es ser Iglesia en salida, debemos ir a aquellos que todavía no la conocen, o son indiferentes y por eso no sólo está conservando una tradición, sino que tiene la misión de la Iglesia que evangeliza, que lleva el mensaje de Jesús en las calles», concluyó.

Josep Ignasi Boada, director del Secretariado: «Que el encuentro sea una puesta a punto de nuestras cofradías»

El Encuentro finalizó con la intervención del director del Secretariado diocesano de asociaciones de Semana Santa, Josep Ignasi Boada, quien brevemente deseó que la convocatoria haya servido «para hacer una puesta a punto de nuestras cofradías con el objetivo de funcionar mejor».

Además, les anunció que el próximo año se repetirá la jornada y que, coincidiendo con el Año Jubilar, se organizará una peregrinación conjunta con todas las asociaciones de Semana Santa del Estado español entre los días 16 y 18 de mayo de 2025 en Roma.