El pasado día 5 de junio, el papa Francisco nombró al dr. Armand Puig i Tàrrech presidente de la Agencia de la Santa Sede para la Valoración y la Promoción de la Calidad de las Universidades y Facultades Eclesiásticas (AVEPRO), cargo que ocupará durante los próximos cinco años. Nacido en 1953 en la Selva del Camp, Mn. Puig es doctor en Sagrada Escritura y ha sido director del Institut Superior de Ciències Religioses Sant Fructuós (1996-2006), decano-presidente de la Facultat de Teologia de Catalunya (2006-2015) y, desde 2015, ha sido el rector del Ateneu Universitari Sant Pacià.
Conversamos con él para conocer cuál es la función del AVEPRO y cuáles son los principales retos que tendrá que afrontar al frente de esta institución de la Iglesia católica.
—¿Cómo recibió el nuevo encargo de la Santa Sede?
El arzobispo Juan ha hablado de «sorpresa», y es una palabra correcta. Lo he recibido con mucha sorpresa porque yo no tenía ni la más remota idea de que esto pudiera ir por ahí. Con asombro y, al mismo tiempo, con un sentimiento de agradecimiento por la confianza que han depositado en mí.
—¿Cuál es la función de esta institución fundada por el papa Benedicto XVI?
Esta institución es la consecuencia de que la Santa Sede, en 2003, firmó los acuerdos de Bolonia, es decir, que la Iglesia católica está dentro del espacio europeo de educación superior. Entonces, era necesaria una agencia de calidad que evaluara y promoviera la calidad y la investigación, y fue como surgió el AVEPRO. Mientras que en un país el área es el país en cuestión, esta Agencia no tiene límites porque las realidades académicas que cubre, unas 900, abarcan el mundo entero.
—¿Cuáles son los principales retos que tendrá que asumir?
Esta organización debe velar por la calidad, es decir, para que no haya unas universidades que dependan de la Iglesia, que llamamos eclesiásticas o católicas, y que tengan una dimensión menor, o sea, que sean inferiores a las demás. Por otra parte, estas universidades deben moverse dentro de lo que el papa Francisco, en la Veritatis Gaudium, llama «elaborar los nuevos paradigmas». Por tanto, no podemos vivir de espaldas al mundo, sino que debemos vivir de cara al mundo y dentro del mundo, porque sino podría pasarnos que acabaríamos haciendo algo muy endogámico, por nosotros solos, y que no tendría ninguna incidencia evangelizadora . Nosotros debemos ser activos en el mundo de la cultura y de la universidad. Sin esta implicación directa perderíamos una parte importante de lo que debe ser el mensaje cristiano. Y también estas universidades y facultades deben vivir en conexión unas con otras, no pueden ser islas, sino que deben ser espacios de interrelación.
—¿Qué objetivos se plantea al frente del AVEPRO?
Un objetivo sería la acreditación de centros y de profesorado porque una agencia de este tipo debe poder acreditar a gente, y de momento todavía no se puede hacer. Sería un aspecto importante porque sin acreditaciones no tienes acceso a proyectos de investigación. Otro punto sería que pudiéramos hacer erasmus dentro de las universidades eclesiásticas, que en estos momentos todavía no se ha llegado a conseguir. Y también buscar que no haya, sobre todo en Roma, doblajes, sino que se trabaje en una misma dirección.
—¿Cómo valora su etapa al frente del Ateneu Universitari Sant Pacià?
Yo lo que me he dedicado a hacer desde que empezó el Ateneu, en 2015, hasta ahora ha sido dotar de una estructura académica consistente y solvente a la institución, para que se pudieran cubrir bien las tres dimensiones que debe tener: la docencia, la investigación y la conexión y el diálogo con el mundo y con la universidad. Esto creo que se ha logrado bastante, y estas líneas son las que han ido marcando mi acción allí. El Ateneu está consolidado y ha sido posible gracias a la gran colaboración de profesores y alumnos que hemos tenido y que han sido elementos muy activos en esta primera etapa de la institución.
—¿Qué etapa tendrá que emprender el nuevo párroco de la AUSP?
Tenemos la estructura, el esqueleto, y ahora hay que ir poniendo carne. Sobre todo es necesario trabajar por la difusión del Ateneu y aumentar el número de alumnos. Éste es un reto clarísimo y un reto enorme que deberá afrontar el nuevo párroco.
Entrevista publicada en el Full dominical del 6 de agosto de 2023 (n. 3830)








