El municipio de Ulldemolins se ha volcado, este sábado día 18 de mayo, en el homenaje a su párroco, Mn. Joan Roig Montserrat, que ha sido nombrado Hijo adoptivo de este pueblo del Priorat.

La jornada de homenaje comenzó por la mañana, en la sala 1 d’Octubre del Centr Cívic de Ulldemolins, donde tuvo lugar el acto institucional, al que asistió el arzobispo Joan Planellas y una muchedumbre de vecinos y vecinas de Ulldemolins y de otros municipios donde Mn. Joan Roig ha sido párroco. En primer lugar, la glosadora Laia Pedrol interpretó una glosa dedicada al presbítero homenajeado, acompañada con el toque del pandero.

A continuación, el alcalde de Ulldemolins, Sergi Méndez, tomó la palabra para leer el acuerdo del Consistorio municipal, conjuntamente con el Consejo de entidades de Ulldemolins, para el nombramiento de Mn. Joan Roig como hijo adoptivo. Méndez expresó que el objetivo es «honrar la trayectoria cultural y social y la implicación de Mn. Juan con el pueblo de Ulldemolins».

Así, el alcalde destacó tres aspectos de Mn. Roig: «Ha tenido siempre la capacidad de conectar con finura con las fibras que hacen resonar una vocación, una identidad, un pueblo. Ha sido un genio en su capacidad de emprender proyectos con tanta gente de diversos ámbitos y procedencias, y ha aportado mucho talento a nuestro pueblo». El testimonio de Mn. Joan Roig «tiene un valor muy importante para tantas personas que se han sentido significadas por lo que han sido capaces de hacer con su acompañamiento», dijo.

Tras estas palabras, el alcalde Sergi hizo entrega de la placa conmemorativa a Mn. Joan Roig, quien dio las gracias «al Ayuntamiento y a todo el pueblo que, si no me hubiera ayudado, no habría podido hacer nada», expresó. En su intervención Mn. Roig recitó tres poesías dedicadas a la Mare de Déu de Loreto, que se venera en Ulldemolins; a la Mare de Déu de la Abellera, que se venera en Prades; a la Mare de Déu de Barrulles, que se venera en Capafonts, y a la Mare de Déu de Siurana.

Inauguración de la plaza de Mn. Joan Roig Montserrat

Finalizada esta primera parte del acto de homenaje, toda la comitiva se trasladó a la plaza donde Mn. Joan Roig pasa muchos ratos sentado en un banco y que, desde este sábado, lleva el nombre del actual párroco de la Parroquia de Sant Jaume de Ulldemolins.

Tras el descubrimiento de la placa, en la plaza de l’Església tuvo lugar la representación de una danza popular del municipio que ha sido recuperada, y el acto prosiguió en el interior de la iglesia parroquial. Allí, el Prades Cor interpretó algunos de los goigs de Mn. Joan Roig, y Mons. Valentí Miserachs, compositor de la música de un buen número de los goigs de Mn. Joan, ofreció también un concierto de órgano.

En esta última parte del acto, el arzobispo Joan dirigió unas palabras a la comunidad: «Me hace muy feliz veros todos unidos en este homenaje a Mn. Joan Roig». Planellas hizo referencia a unas palabras que pronunció Pablo VI en la Organización de las Naciones Unidas, donde decía que «la Iglesia, a lo largo de los siglos y pese a sus luces y sombras, ha hecho y aporta a la sociedad una experiencia de humanidad». El homenaje a Mn. Joan Roig, pues, fue un «agradecimiento a la experiencia de humanidad que brota de la vela encendida de la fe y de la esperanza en Jesucristo y que han encontrado en el párroco».

El arzobispo Joan pidió a los vecinos de Ulldemolins que hagan «perdurar la vela de la fe que Mn. Joan ha dado a los corazones de todos los que estáis aquí y de todas las nuevas generaciones». Así, reconoció «el legado de la fe que les ha dado y también en la lengua y la literatura catalanas, y en el servicio a los pobres y a los marginados, especialmente con la labor que hizo por los drogodependientes en Mas d’en Lluc».

Para cerrar este homenaje, por la tarde tuvo lugar un acto popular que contó con el recital de la obra poética de Mn. Joan Roig, la actuación de la arpista Anna Amigó y la proyección del documental Mn. Joan Roig Montserrat, una vida de compromiso y vocación.

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