La madrugada de este sábado día 9 de diciembre ha fallecido el obispo emérito de Girona, Mons. Carles Soler i Perdigó, a la edad de 91 años.
Nacido en Barcelona el 12 de septiembre de 1932, fue ordenado presbítero en la Capilla del Colegio Español de Roma el 19 de marzo de 1960. En 1991, después de haber ocupado varios cargos diocesanos en el Arzobispado de Barcelona , fue nombrado obispo titular de Anglona y auxiliar de Barcelona. Diez años después, el 16 de diciembre de 2001, tomó posesión como obispo de la diócesis de Girona.
Durante los siete años de su pontificado en Girona aprobó, entre otros, el decreto que establecía el Plan Diocesano de agrupación de parroquias. También instituyó el Servicio Diocesano del Catecumenado y el Secretariado diocesano para el Diálogo Interreligioso. Además, instauró el diaconado permanente en la diócesis e inauguró la Librería Diocesana «Casa Carles» y el Casal «Obispo Cartañà».
Entre 1992 y 1996, Soler fue Secretario General del Concilio Provincial Tarraconense. En la Conferencia Episcopal Española formó parte de la Comisión Episcopal del Clero, fue Presidente del Comité para el Diaconado Permanente (1992-2001), miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral y responsable de Turismo, Santuarios y Peregrinaciones (2001-2008).
En la Conferencia Episcopal Tarraconense fue Presidente del Secretariado Interdiocesano de Pastoral de Turismo y Santuarios.
El día 16 de julio de 2008 fue aceptada su renuncia como obispo de Girona, pasando a ser emérito y trasladándose a la residencia sacerdotal de Banyoles, desde donde se puso al servicio de las parroquias del Pla de l’Estany y del obispo.
La misa exequial tendrá lugar el próximo martes 12 de diciembre, a las 11 de la mañana en la Catedral de Girona. El mismo día habrá instalada, en la Catedral, una capilla ardiente, que estará abierta de 9 a las 11.30 de la mañana.
Palabras de pésame del arzobispo Joan
En la muerte del obispo emérito Carlos Soler, el arzobispo metropolitano Joan Planellas, da gracias a Dios por el ministerio del obispo Carlos y hace slo hace saber al pueblo fiel, pidiendo un recuerdo y una oración.
Planellas se une a las palabras del administrador diocesano de Gerona, Mn. Lluís Suñer, quien recuerda que «para muchos fue un padre espiritual que nos acompañó en distintas etapas de nuestra vida. Fue un hombre de consejo que ayudaba a afrontar los problemas de cada día con serenidad, paciencia y con una gran esperanza. Para él, el ministerio episcopal se resumía en dos palabras: servicio y donación».








