En la Carta Dominical de esta semana el arzobispo Joan nos habla sobre la humanidad de nuestro Dios a partir del testimonio de Òscar Camps, fundador y director de la ONG Open Arms. Asegura que los Derechos Humanos «han sido reducidos a un objeto decorativo» y que si creemos en «el misterio de un Dios que, por Amor, se compromete con nosotros» es necesario que seamos «coherentes y consecuentes».
Este domingo, el P. Borja Peyra, o. Cist, prior del Monasterio de Poblet, nos ofrece la última reflexión del tiempo de Adviento. Nos habla de la fuente de nuestra esperanza: «Creer que todo lo que sucede nos lleva de una u otra manera hacia la realización del plan de amor que Dios había pensado desde el principio». Pone el ejemplo de María, «un ser en el que el pecado ha sido superado, un alma donde todo es consentimiento y adhesión, una libertad que se ha negado totalmente a sí misma para llevar la Vida al mundo».
En el apartado Per a reflexionar, la delegada diocesana para la pastoral social, M. Montserrat Esporrín, nos habla del verdadero significado del espíritu navideño que debemos vivir en estas fechas, partiendo de que «Dios se hace niño y nace en el seno de una familia humilde». Nos invita a «ser capaces de descubrir en la mirada del niño Jesús nuestras propias debilidades».
Por otro lado, en En primera persona recogemos el testimonio de fray Marcelo Ariel Cichinelli, o.f.m., guardián de la Basílica de la Natividad de Belén, que nos explica cómo se vivirá la Navidad en la tierra donde nació Jesús. Asegura que la Basílica de la Natividad «nos acerca un poco a la permanencia inquebrantable en el tiempo del Amor de Dios, que nos ha regalado su vida en la vida de su pequeño hijito, aquí en el pesebre de Belén».
Y en la sección conmemorativa del setenta y quinto aniversario de la Hoja Dominical, Letras de otros tiempos, publicamos un artículo del 22 de diciembre de 1963 en el que se hace una reflexión sobre el villancico Santa noche.











