La Reial Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist de Reus celebró, el pasado domingo día 7 de julio, la fiesta de la Purísima Sangre, una celebración que se dejó de hacer en torno a los años 70 del siglo XX y que la Reial Congregació ha recuperado en los últimos años.
El acto comenzó con un pasacalle en el que participaron la Banda Sant Lluís Gonzaga, de la Congregació Mariana de Reus, y el Superdrac de la Associació Supera’t de Reus. Posteriormente, en el interior del templo, tuvo lugar el res del santo rosario, ofrecido a la Virgen de la Soledad, por parte de la Senyors i Senyores de la Mare de Déu de la Soledat.
Mn. Joaquim Fortuny, párroco de la Parròquia de la Puríssima Sang y prefecto de la Reial Congregació, presidió la celebración eucarística, y concelebró con él Mn. Francisco Giménez. La misa contó con la participación de más de ciento cincuenta feligreses y los Cantors del Sant Crist de la Sang, que sostuvieron los cantos de la celebración bajo la dirección de Heike Heinz.
Tras el canto de los goigs del Sant Crist de la Sang y la veneración de la imagen, el recién escogido nuevo clavario de la Reial Congregació, Antoni Olmos, presentó el punto de libro conmemorativo de la fiesta, en esta ocasión ilustrado con el cáliz del Miró, una pieza de plata sobredorada de estilo rococó, de mitades del siglo XVIII, obra de Joan Baptista Ferrando, maestro del Reial Col·legi d’Argenters de Reus.
Ya para cerrar la fiesta, en la plaza de la Puríssima Sang, Mn. Fortuny bendijo el Superdrac de la Associació Supera’t, que ofreció los últimos bailes, conjuntamente con la actuación de la Banda Sant Lluís Gonzaga. Un pequeño refrigerio en la antigua sacristía puso fin a esta jornada de la Purísima Sangre.








