La Delegación diocesana para el clero organizó, el lunes día 17 de junio, la salida de final de curso de la formación permanente para presbíteros y diáconos de la archidiócesis de Tarragona. En total, una cuarentena de curas de la archidiócesis participaron en esta jornada fraternal.
Este año, los presbíteros y diáconos, acompañados del arzobispo Joan Planellas, visitaron Tortosa, donde coincidieron también con un grupo de sacerdotes del Obispado de Lleida, con su obispo Salvador Giménez, y con otro grupo del Obispado de Urgell, junto a su obispo, el arzobispo Joan Enric Vives.
Tras ser recibidos por el obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo, y el decano del Cabildo de Canónigos, Mn. Víctor Cardona, los sacerdotes diocesanos iniciaron una visita que les llevó desde la cota cero de la ciudad, donde contemplaron los restos antiguos del municipio desde la época romana, visigótica, andalusí, medieval y renacentista, hasta la Catedral de Santa Maria.
Después de haber realizado la visita a la Catedral y a su exposición permanente, el arzobispo Joan Planellas dirigió una oración a la capilla de la Mare de Déu de la Cinta, donde pudieron ver el relicario que se custodia en el retablo del altar mayor.
Posteriormente, también visitaron los Reials Col·legis de Tortosa, un conjunto histórico formado por el Col·legi de Sant Jaume i de Sant Maties, el Col·legi de Sant Jordi i de Sant Domènec y la iglesia de Sant Domènec.
Una comida fraternal cerró este encuentro del clero de la archidiócesis.








