Del 22 al 28 de enero de 2023 se celebra la 7a Semana de la Biblia. Se inicia con el Domingo de la Palabra que, desde la carta apostólica del papa Francisco Aperuit illis, de 2019, queda instituido en el tercer domingo del tiempo ordinario, que este año se celebra el 22 de enero. Se alargará hasta el sábado siguiente, un muy señalado Santo Tomás de Aquino (28 de enero).

Es una semana entera que la Iglesia catalana dedica a la difusión de la Palabra de Dios, en hacer más visible el libro más importante de la cultura occidental, la Biblia, que para los cristianos de todo el mundo es palabra revelada del Dios vivo. Todas las actividades que se realizan desde las diócesis catalanas, pues, tienen como objetivo promover la difusión de la Sagrada Escritura tanto a nivel parroquial como a nivel social. Las actividades se pueden consultar en la web de la Semana de la Biblia (www.setmanadelabiblia.cat). Las entidades promotoras son muy diversas: la Abadia de Montserrat, la Associació Bíblica de Catalunya, el Centre de Pastoral Litúrgica, la editorial Claret, la Fundació Escola Cristiana de Catalunya i Ràdio Estel – Catalunya Cristiana. Todas juntas bajo el amparo de la Conferència Episcopal Tarraconense, que es la patrocinadora.

Tal como en otras ediciones, los obispados catalanes irán programando actividades durante toda esta semana a fin de que todo el mundo que quiera pueda acercarse con más familiaridad a los escritos bíblicos. Algunas de las propuestas que se han llevado a cabo hasta ahora han consistido en lecturas públicas de algún texto bíblico escogido, cinefórums en torno a algún filme con contenido bíblico, celebraciones ecuménicas de la Palabra, conferencias de temática bíblica a cargo de expertos, remansos bíblicos, visitas guiadas a edificios con un patrimonio arquitectónico religioso que, lógicamente, poua sus imágenes de la Biblia… La variedad es tan grande como los organizadores lo quieran, porque alrededor de la Sagrada Escritura se puede reunir cualquiera grupo para hablar, compartir experiencias vividas de anhelos, tristezas y alegrías, disfrutar de audiciones, contemplar arte; en resumen, para convertirse en verdaderos oyentes de la Palabra, que es fuente de vida.

Aparte, y asociado a la celebración de esta semana, cada año se escoge un lema que pretende mostrar la importancia que tienen los escritos bíblicos en la vida de cada fiel. En esta edición se ha escogido éste: «Os anunciamos lo que hemos visto y oído» (1Jn 1,3), una cita que encontramos en el Nuevo Testamento, concretamente en los escritos que forman parte del pensamiento atribuido a san Juan. Justamente en el prólogo de la Primera carta de san Juan predomina la presencia palpitante de un nosotros, de un sentido muy fuerte de comunidad. Este hecho es interesante en serio y muy adecuada en una iniciativa como ésta, porque el valor que se da al hecho de transmitir lo vivido y que realmente vale la pena y tiene todo el sentido del mundo es mayúsculo. ¿Qué quiero decir? Pues que el mensaje implícito –el evangelio de Jesús– obtiene todo su significado cuando se difunde: ¡una buena noticia siempre debe compartirse!

Y si procuramos zambullirnos un poco en el significado del lema, en realidad vemos que aquellos que fueron los encargados de transmitir el mensaje que, a su vez, les transmitió el discípulo amado, aquellos cristianos de las primeras comunidades no son tan diferentes de nosotros mismos. Ellos recibieron la Palabra de Vida gracias al testimonio que otros hicieron de la vida y pasión de Jesús de Nazaret, Cristo. Y hoy, nosotros también somos portadores e intérpretes de este mensaje que nos permite participar en la comunión con el Dios vivo. Gracias a esta comunión podemos vivir contentos y esperanzados en el Señor. Y todo esto nos permite darnos cuenta de que formamos parte de una gran tradición que se remonta hasta el mismo Jesús y que la Iglesia se ha encargado de preservar y transmitir, generación tras generación.

Por tanto, el domingo 22 de enero, Domingo de la Palabra, será la fecha del inicio de la VII Semana de la Biblia, que como nos permite atisbar el lema escogido en esta ocasión ha querido dar una presencia notoria al sentido de comunión, que es una experiencia privilegiada para describir la relación religiosa vital en la que se encuentra el cristiano.

Joaquim Malé i Ribera, Associació Bíblica de Catalunya
Artículo publicado en la revista diocesana ‘Església de Tarragona’ de enero-febrero-marzo de 2023 (330)