La Iglesia católica celebra este domingo día 12 de noviembre el Día de la Iglesia Diocesana, la Jornada de Germanor. Este año se nos propone vivir este día como una oportunidad para agradecer lo que es y lo que hace la Iglesia y para mostrarnos orgullosos de nuestra fe.
Y como Iglesia diocesana de Tarragona, también podemos mostrarnos orgullosos de ser cristianos y agradecidos por la labor que se desarrolla en nuestro país. Por eso hoy podemos dar las gracias a la Iglesia por su actividad educativa, desarrollada a través de veintinueve centros católicos concertados donde, con cerca de 350 docentes y un total de 416 trabajadores, se escolariza a casi 21.500 alumnos.
Hoy también podemos agradecer a la Iglesia su intensa actividad caritativa y asistencial, que logra atender a 15.592 personas necesitadas desde los 98 centros extendidos por toda la archidiócesis. También son motivo de acción de gracias los 1.242 voluntarios de Cáritas, que hacen posible la atención a cerca de 20.000 personas, o los 62 voluntarios de Manos Unidas que posibilitan el desarrollo de proyectos de los que se han beneficiado 22.376 personas.
En el ámbito pastoral podemos dar gracias por los 122 presbíteros, los 7 diáconos permanentes, los 557 catequistas, los 254 religiosos y religiosas y los 67 monjes y monjas de clausura, que sostienen la actividad pastoral de nuestra Iglesia diocesana. Una pastoral viva y que ha hecho posible que, durante el 2022, se hayan celebrado 1.339 bautismos, 466 confirmaciones, 1.200 primeras comuniones y 246 matrimonios.
Y todavía podemos agradecer la labor de los 27 misioneros, llevando el Evangelio de Jesús a los lugares más remotos del planeta. O también la actividad cultural de nuestra Iglesia, con trece celebraciones y fiestas religiosas de interés turístico catalán y veintiún bienes inmuebles de interés cultural.
Una inmensa labor que, detrás de cada uno de estos datos, se hace presente con rostros concretos, con profesionales y voluntarios que día tras día viven su misión como bautizados al servicio de los demás. Y una tarea que necesita de la colaboración de toda la comunidad cristiana, llamada a ser corresponsable en la Iglesia y, por tanto, a sostener económicamente los proyectos que desarrolla. Esta colaboración se puede hacer directamente en sus parroquias, en los organismos diocesanos o en el conjunto de las entidades de Iglesia, y también se puede hacer desde casa, a través de la web www.donoalamevaesglesia.cat.
¡El Día de la Iglesia Diocesana nos invita a dar gracias a la Iglesia diocesana de Tarragona por todo lo que hace ya sentirnos orgullosos de formar parte del Pueblo de Dios! Hoy, algunas personas han querido compartir con nosotros su testimonio de acción de gracias por la labor de la Iglesia y la aportación que ha supuesto en sus vidas.
¡Gracias, Iglesia, por…
…la pastoral de la salud!
La complicidad entre los médicos y el cura de hospital es una relación que tiene profundas raíces de cuidados de salud holísticos. Mientras los médicos nos centramos en el aspecto físico de los pacientes, el cura se preocupa más del bienestar espiritual y emocional.
Esta colaboración es muy beneficiosa para el paciente, puesto que aborda todas las dimensiones de su salud. Los médicos podemos derivar a los pacientes al cura del hospital por cuestiones relacionadas con la fe, la angustia o la búsqueda del sentido de la vida en momentos de crisis. Esto puede ofrecer un soporte emocional y ayudarles a enfrentarse mejor a sus enfermedades. Por otro lado, el cura nos proporciona a nosotros una visión única sobre las creencias y valores del paciente, que puede ser importante en la toma de decisiones médicas. Esta complicidad requiere respeto mutuo y comunicación abierta para proporcionar el mejor soporte integral a los pacientes. En conjunto médicos y curas podemos crear un entorno hospitalario más compasivo y humano.
Dr. Josep, médico adjunto del Hospital Universitari Sant Joan de Reus
…la escuela cristiana!
El nacimiento de un hijo es el momento más importante de nuestras vidas, pero ser padre es un reto diario por el que nadie te ha preparado, no nacemos con un manual en la mano de cómo educar a nuestros hijos. Nuestro día a día está lleno de aciertos y errores que intentamos resolver con sentido común y con el acompañamiento de nuestros familiares más cercanos. El amor que brindan los abuelos a los nietos no puede describirse, ellos son nuestro referente, ellos nos educaron en los mismos valores cristianos que hoy nosotros queremos por nuestros hijos.
Por eso cuando llegó el momento de escolarizar a nuestro hijo, teníamos claro que su educación debía seguir la misma línea que la de casa. Nuestra cultura y nuestra sociedad tiene sus raíces en el humanismo cristiano, por tanto, la Iglesia, a través de la escuela cristiana, es el lugar donde queremos que eduquen a nuestro hijo, siguiendo un sentido cristiano de la vida , donde pueda desarrollar todas sus capacidades personales, intelectuales y sociales, para ir forjándose como persona. Ésta es la mejor herencia que le podemos dejar.
Jordi i Míriam, padres de un alumno del Col·legi Sant Pau Apòstol de Tarragona
…la caridad!
La experiencia de ayuda que hemos tenido en Cáritas ha sido, de lejos, la más impactante en nuestras vidas. Somos un matrimonio con dos hijos menores, que nunca pensamos que la migración nos daría un golpe tan fuerte. Sin trabajo y frustrados por la imposibilidad de sostener a nuestra familia, acudimos a Cáritas para pedir ayuda. Desde el primer día nos extendieron la mano de inmediato. Nos escucharon, nos comprendieron, empatizaron con nuestra situación y nos ayudaron a seguir buscando soluciones que nos permitan soportar los momentos oscuros que estamos viviendo.
Ellos han creído en nosotros, nos han sostenido emocionalmente y nos han extendido esa mano amiga que tanta falta nos hacía. El equipo humano de Cáritas de la Parroquia de San Pablo representa un espíritu de vocación de servicio que nunca antes habíamos visto y del que sólo tenemos admiración y profunda gratitud. Tienen nuestra eterna admiración y encienden el deseo de servir a los demás con la pasión con la que trabajan.
Camila i José Luis, familia asistida por Càritas de la Parròquia de Sant Pau de Tarragona
…la pastoral juvenil!
Formar parte del grupo de jóvenes de la Unidad pastoral del Baix Priorat para mí significa una experiencia de la que no me arrepiento haber empezado, ya que poder compartir la fe con otros jóvenes es un motivo de crecimiento personal muy positivo para mi persona . Lo cierto es que considero que cualquier joven que tenga fe debería tener la posibilidad de formar parte de un grupo de jóvenes, para poder desarrollar y crecer más en la fe cristiana.
La Iglesia, de algún modo u otro, me ha ayudado a comprender mejor a Dios y cómo hacer que Él esté contento en mí. También la ilusión de poder participar en los XLT y en los encuentros que organiza la Delegación diocesana para la juventud me han podido ayudar a comprender mejor la manera en que muchos jóvenes y otras personas adoran a Dios y quieren ser mejores personas y cristianos.
Arnau, miembro del grupo de jóvenes de la Unidad pastoral del Baix Priorat








